Todos somos un poco Nazis
admin | 29 January 2005
Si, que pasa. Si, si, te lo digo a ti, querido lector. ¿Que no eres Nazi? ¿Que te molesta? Pues tira de esta.
No os preocupéis, ahora mismito me explayo bien en mi polémico titulo. Recientemente se ha celebrado, POR PRIMERA VEZ, la conmemoración de la liberacion del campo de exterminio de Auschwitz. Vale, hasta ahi todo bien. Aunque suene un poco a mofa que, en nuestro Parlamento, se haya tenido que esperar 60 años para recordarlo. No se donde coño han estado los políticos hasta ahora, la verdad.
Y luego están, basicamente, las semejanzas entre lo ocurrido en el III Reich y varias cosas que suceden hoy en día. Hace 60 años, los españoles no ayudamos en nada a acabar con el Nazismo. Aunque claro, ahi teníamos una excusa: Estabamos bajo una dictadura, no podiamos hacer nada, “Paquito” pensaba y actuaba por nosotros.
Pero, ¿y ahora? Ayyy amigo, ahora. Ahora, en pleno Siglo XXI, seguimos teniendo nazismo y fascismo en el mundo. Y ahora no estamos bajo una dictadura. Ahora podemos elegir, pensar, actuar y protestar libremente.
Porque yo veo una clara diferencia entre los genocidas que “oficialmente” estan reconocidos como tal (Pinochet, Sadam…) y los genocidas que no solo no son reconocidos oficialmente con ese término, sino que cuentan con el respaldo casi unánime de todo el mundo libre, con el apoyo global de población y gobiernos demócraticos.
Me estoy refiriendo, clarostá, a ‘individuos’ como Ariel Sharon o George W. Bush. El segundo de ellos esta haciendo un exterminio controlado en su paraíso particular, el campo de concentración de Guantánamo. Y luego en el extranjero, convirtiendo Afganistan o Iraq en su zona de pruebas de su arsenal, contra mujeres y niños.

Y luego está el genocida de Sharon. Este mucho mas descarado, abiertamente reconocido por él mismo. Desde la matanza de Sabra y Chatila en 1982, no ha hecho sino acrecentar sus matanzas contra libaneses o Palestinos. La masacre de Yenín, de Nablús, de Ramala, de la franja de Gaza, de los campos de concentración en Cisjordania. Y para más analogías con la Alemania Nazi, se esta construyendo un muro de hormigón de 8 metros de alto y cientos de kilómetros de largo, para aislar a la población Palestina y así masacrarla lentamente hasta el exterminio final.

Asi que, queridos lectores, todos nosotros, con nuestra pasividad e indiferencia, somos cómplices de esto.
Ya vereís como nuestros hijos y nuestros nietos nos reprocharán, dentro de 60 años, que el mundo occidental permaneció inmóvil ante un nuevo exterminio “legalizado” y “amparado” por nuestros gobiernos democráticos.
La historia condena a quienes perpetraron el crímen y a quienes sólo miraban mientras tanto



















